Pine – Análisis

Pine es un título recientemente lanzado en Nintendo Switch que fue presentado este año como un juego Indie que nos trae una propuesta de mundo abierto, con criaturas antropomórficas, elementos de combate y diseño artístico bastante atractivos por lo visto en los trailers, y que generó el suficiente interés para que nos hiciera esperar a su fecha de salida.  Luego de algunas postergaciones y un lanzamiento previo unos meses antes en PC, Pine llegó finalmente a la consola híbrida de Nintendo, y lamentablemente toda esa expectativa y curiosidad previa derivó en la decepción total. Acompáñenme a ver esta triste historia.

Apenas arrancamos el juego e iniciamos una partida, el mismo tarda en cargar entre 4 y 5 minutos.  Es un dato más que curioso en un juego para Nintendo Switch que tenga esos tiempos de carga, al menos la consola y los desarrolladores no nos tienen acostumbrado a eso, pero en sí es un dato menor.  O al menos eso pensamos en un principio, ya nos adentraremos en el tema.

Luego de la espera, la primera imagen que nos entrega Pine ya es bastante brutal.  Gráficos poco logrados, muy inferiores a los visto en la versión de PC, elementos que siguen sin cargar y solamente aparecen cuando nos acercamos, dientes de sierra en los diseños, colores opacos, caidas de fps desde el principio, entre tantos otros detalles que hacen que el juego se va mal, muy mal.

Pero convengamos que los gráficos no lo son todo en un juego, por lo cual no hagamos conclusiones prematuras todavía y revisemos otros aspectos, como la historia.  Nos encontramos con el protagonista Hue, un humano perteneciente a una tribu que vive en lo alto de una montaña y que viven totalmente aislados del mundo que los rodea.  A causa de un terremoto de orígenes desconocidos, su hábitat se ve perjudicado por lo cual su misión es tratar de encontrar un nuevo lugar para vivir. Para ello, Hue deberá adentrarse en el mundo exterior y empezar a entablar relaciones con las tribus de razas animales que habitan en la zona para juntar información y así poder ayudar a los suyos.

En sí la premisa resulta interesante.  El juego propone una mecánica donde cada raza realiza sus actividades, y a su vez interactúan entre ellas.  El juego nos presenta tres tipos de estado para las tribus “enemigos/neutrales/aliados”. Estos estados dependen de los “tributos” que les demos a cada uno, es decir, donaciones de materiales que vayamos recolectando y dejando a fin que cada raza pueda desarrollarse y así ganarnos su simpatía.  Y a su vez entre ellos también tienen rangos de amistad o enemistad que van cambiando. Si bien es una mecánica de juego interesante en la teoría, en la práctica se reduce a tener que desprendernos de algunos elementos que no necesitemos para que no nos ataquen, y a su vez no tiene un impacto significativo en el desarrollo de la trama o la jugabilidad.

Más aún, luego de que nos ponemos a jugar por algunas horas veremos que la historia no avanza mucho más por lo cual nos encontraremos frente a un vasto mundo por explorar.  Y es allí donde continúan los problemas. Si bien es un juego de mundo abierto, el mismo se siente totalmente vacío. No hay mucho para hacer, las misiones secundarias son inexistentes, podemos estar caminando durante grandes lapsos y no encontrar absolutamente nada.  La historia y jugabilidad son terriblemente lineales y en consecuencia aburridas para un juego de estas características.


A eso le sumamos malas físicas y un sistema de combate deplorable, impreciso, nada responsivo y repetitivo, haciendo que las peleas se hagan prácticamente injugables.  Y eso no es todo, cada vez que morimos volvemos a tener los 4 o 5 minutos de carga mencionados anteriormente. Y esos minutos de carga se repiten por demás. Cuando entramos o salimos de una cueva los volvemos a tener.  Y a su vez seguimos teniendo los saltos de textura a medida que nos acercamos. Y glitches, incontables glitches. Es muy común quedarse trabado en algún objeto que no llegó a cargar a medida que pasamos por allí o simplemente algo que estaba mal programado.  También nos ha sucedido el intentar entrar en una nueva sección, aparecer un nuevo ícono de carga y que el juego no fuera capaz de reanudar la partida por más tiempo que lo dejáramos.

Y allí es donde llegamos a la triste conclusión que Pine es un juego injugable.  Se asemeja mucho a una versión beta lanzada a las apuradas, con múltiples glitches, errores, mala optimización y múltiples problemas de desarrollo.  Y lo más triste es que si bien podemos suponer y tener la esperanza de que los desarrolladores sacarán un parche descargable y gratuito para solucionar sus problemas técnicos y de performance, aún así nos encontraríamos con un juego con una jugabilidad desastrosa y totalmente aburrido.  Es una lástima puesto que se nota que Pine es un juego desarrollado con muchas ideas y buenas intenciones, y que la gran falla estuvo en su implementación y en la forma en que se llevaron a cabo. Pero lamentablemente no vivimos de buenas intenciones.

Análisis
  • Pine
    No RecomendableVeredicto

    Pine es un título recientemente lanzado en Nintendo Switch que fue presentado este año como un juego Indie que nos trae una propuesta de mundo abierto, con criaturas antropomórficas, elementos de combate y diseño artístico bastante atractivos por lo visto en los trailers, y que generó el suficiente interés para que nos hiciera esperar a su fecha de salida.  Luego de algunas postergaciones y un lanzamiento previo unos meses antes en PC, Pine llegó finalmente a la consola híbrida de Nintendo, y lamentablemente toda esa expectativa y curiosidad previa derivó en la decepción total. Acompáñenme a ver esta triste historia.

    lo bueno y lo malo
      • Lo bueno
        • Algunas ideas buenas e inspiración en juegos de mundo abierto.
      • Lo malo
        • Juego roto/beta. Rendimiento técnico deplorable.
        • Mala implementación de ideas y conceptos.
        • Juego de mundo abierto vació y sin mucho para hacer, totalmente aburrido.
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