MotoGP 2019 – Análisis (PS4)

El pasado 6 de Junio de 2019 Milestone lanzó una nueva entrega de su simulador de motociclismo  y como en entregas anteriores posee las licencias del Campeonato del Mundo de MotoGP. Este MotoGP 2019 muestra continuidad con sus entregas anteriores, proponiéndonos ponernos en la piel de pilotos profesionales intentando llegar a lo más alto. Dos modos principales de juego nos esperan por delante y vamos a intentar analizar cada uno de ellos: en uno seremos leyendas del motociclismo , Kevin Shwantz, Wayne Rainey, Mick “Cocodrilo” Doohan, nuestro ídolo patrio Alex Crivillé, y muchísimos más que marcaron de una u otra manera el devenir del motociclismo en los 90 y 2000. También hay cabida para los tiempos actuales con desafíos basados en el presente de la competición, proponiendo recrear algunas batallas de pilotos como Marc Marquez, Valentino Rossi o Jorge Lorenzo.

En otro modo seremos un perfecto desconocido que subirá en el escalafón a base de duro trabajo; en todos ellos nos vamos a divertir y deberemos aprender donde están nuestros errores a la hora de frenar y abrir gas. Este modo carrera es la estrella del título donde en cualquiera de las categorías licenciadas en la entrega, todas las posibles, iremos creciendo para conseguir ganar.

MotoGP 2019 es un simulador de conducción muy exigente en sus modos de dificultad superiores, incluso puede llegar a ser frustrante para alguien no muy familiarizado con otras entregas o el manejo de una moto. Lo cierto es que en los niveles de dificultad más baja, el juego no da tregua y te exige, al menos, mantenerte concentrado en los tiempos de frenado y referencias que podemos tomar en los circuitos, perfectamente recreados para esta entrega.

MotoGP 2019 nos introduce a los circuitos mediante fotografías de los mismos durante los tiempos de carga y escenas cinemáticas creadas en el motor del juego, Unreal Engine 4, para las vueltas de calentamiento, las entradas y salidas a boxes y las conversaciones con nuestros mecánicos dentro del box. Podemos ajustar tantos parámetros que es posible que haya jugadores que se abrumen debido a la gran cantidad de alternativas que nos ofrecen dentro de la configuración de la moto para un gran premio: 4 mapas de motor para el control de tracción, 4 modos anti wheelie (anti caballito) y 4 mapas de frenado. Es una delicia el poder hacer tantísimos ajustes.

Si completamos el fin de semana de competición podremos hacer cuatro sesiones de entrenamientos libres, entrenamientos oficiales, el warm up  y la carrera. En todos estos escenarios podremos probar la mejor configuración para nuestra moto de manera manual o  guiada, magistralmente ejecutada  por el juego, en la que contestando una serie de parámetros básicos, nos arrojará una configuración más acorde con nuestra conducción, todo esto con una escena cinemática de una conversación con nuestro ingeniero de pista muy bien ejecutada pero que no varía con nuestros tiempos o rendimiento en los entrenamientos.

En los entrenamientos también tendremos varios desafíos de nuestro ingeniero de pista que nos ayudarán a poner la moto a punto, son cosas muy básicas como seguir la trazada el mayor tiempo posible o realizar vueltas en tiempos estipulados; conseguirlo es muy gratificante.

Las sensaciones que MotoGP 2019 nos transmite son las de un simulador muy exigente con el jugador, pero muy gratificante cuando conseguimos aprender los puntos de apertura de gas o de frenado y vemos como nuestros tiempos bajan o conseguimos ganar carreras.

Es una pena que MotoGP 2019 no cuente  con un modo arcade de dificultad para que cualquiera pudiera acercarse a este juego sin tener que pasar por un período de aprendizaje tan arduo. Éste sería en mi opinión el mayor punto negativo del juego ya que definitivamente es un simulador en el que hay que emplearse a fondo para empezar a divertirse.

El título está lleno de pequeños detalles realizados con mucho mimo, como por ejemplo el poner las viseras de los cascos transparentes cuando las condiciones meteorológicas son nublado o mojado, o los dibujos de las ruedas de lluvia. Las físicas del comportamiento de la moto son muy realistas, con lo que de esta manera vemos caídas en las que perdemos la rueda delantera mientras buscamos esas décimas en una frenada o tenemos una sacudida desde la parte trasera al abrir gas para poder realizar el adelantamiento soñado a nuestro inmediato predecesor. Casi siempre a estas animaciones les sucede la de nuestro piloto volando encima de la moto o chocando contra las protecciones. En mi caso esto ha pasado muchas veces más de la que me gustaría admitir.

El juego ha sido analizado en una PS4 Pro moviendo sin problemas el juego con un HDR en el que podemos ajustar su intensidad y que no ha supuesto ningún lastre en la fluidez del título. Los efectos de sonidos son buenos pero no son excelentes ya que apenas hay diferencia entre una moto y otra de otro fabricante, pero los sonidos están fielmente recreados. Por ejemplo los sonidos de las motos de 2 tiempos de 500 cc recuerdan perfectamente otras épocas y, personalmente, me llevan a circuitos de carreras donde se respiraba ese olor a  aceite sintético tan característico. Son muy fieles a los recuerdos las líneas de las motos, las pegatinas y las pinturas en cada una de ellas e incluso podemos ver que se ha puesto atención a cómo cada piloto tiene su estilo de pilotaje característico. Tenemos dentro del juego para nuestro piloto creado un editor de número, casco y pegatinas para el mono que es fácil de usar y lo suficientemente potente para que aquellos que quieran dedicarle más tiempo puedan crear verdaderas obras de arte.

La banda sonora no brilla, nos acompaña en los tiempos muertos y en las pantallas de carga, pero no creo que nadie destaque este punto del juego. Por otro lado la labor realizada por Ernest Rivera, comentarista habitual del motociclismo desde hace muchos años, se agradece, ya que aunque sean pocas sus intervenciones nos ayudan a introducirnos en el ambiente de las carreras. Mención especial para las cámaras, en las que destaca una de las de visión subjetiva en la que la sensación de velocidad y el cómo se inclina el piloto  se aprecian de manera magistral.

La conclusión es que estamos ante un muy buen simulador de motos, muy exigente aunque en muchas ocasiones pueda ser abrumador pero que ejecuta todo de manera excelente y fluida, que nos da horas de diversión y que si eres aficionado al mundial de MotoGP o al motociclismo en general debes probar.  Este juego nos da la opción de sentirnos como un piloto de carreras y abrir gas.

Análisis realizado por Ricardo Llamas

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