Dragon Quest XI S – Análisis

Todos sabemos que cada región del mundo tiene sus propios gustos en cuanto a gaming. Sabemos que a Japón le gustan cosas que a Europa no, sabemos que a las Américas les gustan cosas que a Asia no, etc. No hay nada mal ahí. Sin embargo, una de las sagas que más me duele que no reciban la popularidad que se merece a nivel global es Dragon Quest. Más allá de que son buenos juegos, es uno de los pilares de los primeros pasos de la historia del gaming. Ningún RPG ni sus elementos podría estar tan desarrollado si no fuera por los logros de esta franquicia. Con la llegada de “Hero” -el protagonista de DQ- a Smash Bros. varias personas levantaron interés por estos juegos, y qué mejor manera de descubrir de qué van que con Dragon Quest XI S.



La edición principal número 11 de Dragon Quest salió originalmente en julio de 2017 para PC y PS4, una versión mucho más básica también para Nintendo 3DS. Con DQ11 S, lo que nos encontramos es un port de la versión de PS4 y PC pero con obvios cambios gráficos y algunas funcionalidades adicionales que realmente suman a la experiencia. ¿Es mejor? ¿Es peor? Veamos.

Primero, lo más básico para aquellos que no saben ni cómo son estos juegos. En pocas palabras, es la saga RPG más clásica que existe. No hay nada más “de libro” que Dragon Quest, y es lo que lo llevó a ser de lo mejorcito en si. Tomamos el rol de un personaje protagonista, y a los pocos minutos de juego nos enteramos que somos una especie de “elegido”, y que tenemos que salir en una aventura para salvar al mundo de su posible destrucción. Para avanzar en nuestra aventura, debemos atravesar campos, montañas, recorrer aire y tierra, para así llegar a diversos pueblos y calabozos que están escondidos en todos los rincones de un gran mapa. La historia se cuenta en cutscenes  con voice acting (inglés o japonés) y cuadros de diálogos.

Siempre y cuando el jugador no esté en una ciudad, monstruos intentarán derrotar a nuestro equipo, y es ahí en donde entran los combates. Los combates, como ya se habrán dado cuenta, son súper comunes. No hay ningún gimmick extraño, ni nada que alguien que sepa lo que es un RPG no pueda entender. Son peleas por turnos, con enemigos y compañeros que tienen un nivel numérico con stats determinadas, así como ventajas y desventajas ante ciertos tipos de ataques. Hay magias, buffs, debuffs, y habilidades de todo tipo. También hay ataques en conjunto si uno o más personajes cumplen determinadas condiciones, a la Chrono Trigger o I Am Setsuna. Todo está hecho de tal forma que siempre, por más corta que sea la sesión de juego, te divertís. Correr es divertido, pelear es divertido, hablar con NPCs es divertido.

Todos los personajes tienen su propio equipamiento, el cual puede forjarse por uno mismo recolectando distintos materiales que están escondidos en diversos puntos del mapa o que bien puede ser tirados por enemigos tras derrotarlos. Además, cada personaje tiene su propio árbol de habilidades, el cual se expande utilizando puntos que se otorgan cada vez que alguien sube de nivel. Como dije, las mecánicas de este juego son muy básicas, que no es para nada algo malo por lo bien llevadas a cabo que están.

En Dragon Quest XI S hay varios nuevos elementos, siendo los siguientes tres los más importantes:

  • Música orquestada. La versión original de Dragon Quest XI tuvo pocas críticas, pero las que sí tuvo se ve que hicieron ruido en Square Enix. En este caso, la crítica fue que la música simplemente no era tan buena, y que no estaba a la altura de otras entregas. No es una solución per se, pero que ahora la música esté en manos de una orquesta hace que se disfrute un poco más. Además, por algún motivo también puede sonar la OST de Dragon Quest VIII si el jugador lo desea que, dicho sea de paso, es muy buena.

  • Fast-forward en los combates. Lo dije un millón de veces en todos los remasters de Square-Enix y demás, y lo sigo diciendo. Para que un jugador de hoy en día que no es fan del género se enganche, basta con hacer los combates rápidos. Que el grindeo y el farmeo sea rápido. También fue una crítica del DQ XI original, así que me alegra que hayan agregado la opción en Switch. Es posible aumentar la velocidad de los enfrentamientos X2 y X3.

  • Modo 2D. Esta me parece que es la incorporación más interesante de todas, y es algo que en realidad salió de la versión de 3DS. El juego de principio a fin puede jugarse en un modo 2D que, sorprendentemente, adapta el 100% del juego a un estilo visual de SNES. Con sprites pixelados, cuadros de diálogo, cámara fija, y todo lo que conforma ese estilo. No la exagero si digo que este modo es lo suficiente como para que un jugador que recién termina el juego vuelva a iniciar una nueva partida. Una pena que no tenga la opción de “cambio rápido” entre ambos modos. Lamentablemente, ambos modos no pueden compartir una partida, sino que están separados uno del otro.

¿Es el juego perfecto? Si bien estoy muy cerca de decir “…y, es imposible de criticar” la verdad es que no lo es. Como dije en el segundo párrafo, el downgrade gráfico se nota a simple vista. No es que bajaron las sombras y ya está, sino que tocaron muchísimas cosas. Los modelos de los personajes tienen menos polígonos, los efectos de luces (desde los más chicos como en un golpe hasta los más grandes como la iluminación del sol) fueron gravemente reducidos, la resolución es muy baja aún para Switch, las texturas de varios elementos fijos (pisos, paredes) es de menor calidad, el framerate es de 30fps y baja, etc. No me malinterpreten, el juego no se ve para nada mal, sigue siendo sorprendente que hayan encontrado la forma de correrlo en esta consola, pero cuando se lo compara con la original, no hay nada que decir. No es que “se ve peor”, se ve mucho peor.

Dejando eso de lado, la verdad que ahora sí que no tengo más críticas. Me parece la evolución perfecta de la saga. Dragon Quest siempre introdujo lo mínimo y necesario en sus secuelas. Siempre supo muy bien qué elementos conforman el “core” del juego, y nunca los cambiaron en lo más mínimo. El salto “oficial” al full-3d lo dieron con Dragon Quest X, exclusivo de Japón, pero siento que con XI realmente alcanzaron la cima. Tomaron una fórmula clásica y exitosa, y la adaptaron de la mejor manera posible. El tamaño de las ciudades, de los campos, la exploración horizontal y vertical, la cantidad de enemigos, la increíble atención a las animaciones y al detalle, el voice acting, las side quests, la historia y sus personajes, las cutscenes ingame y cgi, todo en Dragon Quest XI se siente increíble, y nada se siente fuera de lugar. Eso, sea el juego y el género que sea, es difícil de lograr. Hay muchísimo contenido, y de por sí la historia toma mínimo 50 horas para completar.

En conclusión, Dragon Quest XI es un gran, gran juego, tanto para fanáticos de la saga o el género así como para aquellos que jamás tocaron un RPG. No se si realmente puedo decir que “es la mejor versión”, eso depende más de cada uno. Si preferís mayor contenido antes que el aspecto visual, entonces definitivamente la versión de Switch es la mejor para vos. Por mi parte, el fast forward hace que esta sea mi versión preferida.

 

 

Análisis
  • Dragon Quest XI
    RecomendadísimoVeredicto

    Dragon Quest XI es un gran, gran juego, tanto para fanáticos de la saga o el género así como para aquellos que jamás tocaron un RPG. No se si realmente puedo decir que “es la mejor versión”, eso depende más de cada uno. Si preferís mayor contenido antes que el aspecto visual, entonces definitivamente la versión de Switch es la mejor para vos. Por mi parte, el fast forward hace que esta sea mi versión preferida.

    Lo bueno y lo malo
      • Lo bueno
        • Mecánicas de juego perfectas
        • Nivel de detalle y pulido en cada aspecto es sencillamente inmejorable
        • Banda sonora orquestada
        • Gran nivel de rejugabilidad
      • Lo malo
        • Se nota el downgrade gráfico. Aún así se ve excelente para lo que es la consola
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