Análisis Frostpunk (PS4)

Este pasado  11 de Octubre de 2019 se ha lanzado Frostpunk para consolas ya que el título ya había sido lanzado para PC, desarrollado por 11 Bit Studio creadores del fantástico This war of mine, nos traen está vez un juego de gestión diferente, con un trasfondo que nos dejará, al igual que el otro título del estudio, unas cuantas reflexiones sobre el ser humano.

Frostpunk es como decimos un juego de gestión en una sociedad apocalíptica en la que una glaciación ha llegado para destruir la sociedad y obligar al género humano a adaptarse o desaparecer. Nos convertiremos en el gobernador de la última ciudad, cercana a un generador y alrededor de ella construiremos la salvación de nuestra especie.

Con una estética “steampunk” comenzaremos nuestra andadura simplemente con la premisa de sobrevivir al frío. La recolección de víveres y materias primas será como en cualquier  juego de esta temática fundamental, así como la gestión del gasto que hacemos de ellos. A medida que avancemos en el juego veremos cómo debemos satisfacer las necesidades básicas de nuestro pueblo, dándonos como resultado los baremos de esperanza y descontento que debemos equilibrar.

Para está tarea y para ayudarnos en la creación de la ciudad tendremos  recurrir al libro de leyes de la ciudad en el que un abanico de elecciones se nos presentará para muchos tipos de situación, es aquí donde el juego nos muestra su crudeza ya que no existe una decisión perfecta sino la esperanza de que la que tomemos sea la que menos daño haga a nuestra comunidad. Un ejemplo es el priorizar la ciudad a costa de no dar sepultura a nuestros muertos con la tristeza y desesperanza que conlleva.

También tendremos que gestionar la construcción de infraestructuras y edificios y ayudados por un mapa de calor situarlas en puntos óptimos para qué, de está manera aprovechemos al máximo las posibilidades de cada tipo de construcción. De igual manera deberemos realizar investigaciones que nos permiten el mejorar nuestro generador para aumentar su alcance, evitar su sobrecarga o resistir temperaturas más agresivas que aparecen a medida que avanzamos en el juego. Deberemos también prestar atención a nuestros habitantes que tendrán sus propias necesidades y que enferman y deberán ser tratados

Podremos construir balizas y comunicaciones para recoger  a otros que buscan refugio y de esta  manera aumentar nuestra población y mano de obra a costa de tener que alimentarlos y cobijarlos, todo en el juego es una decisión.

Una vez el libro de leyes ha sido agotado deberemos controlar a la población de nuestra ciudad por medio de la religión o convirtiéndonos en un dictador que impone su ley y nuestro devotos ciudadanos obedecen. Todas estas decisiones y gestionar el cuándo y cómo  las tomamos son la mecánica fundamental de este Frostpunk.

Los menús del juego están adaptados a los mandos de consola para que sea sencillo en bucear entre las múltiples opciones que tenemos, tanto en construcción como en investigación. Así podremos desplegar con un botón las opciones, seleccionar lo que queremos hacer dentro de un menú radial y después desplazarnos entre submenús con los gatillos del mando.  Seguramente este tipo de juegos son, en mi opinión, más amables con el usuario de PC pero no se puede decir que Frostpunk no haya intentado dar toda la comodidad posible a los jugadores de consola.

En el apartado artístico como decíamos el título posee una estética  “steampunk” que es agradable a la vista y que va como anillo al dedo a esta distopía, que podríamos tomar como una más que posible realidad cuando las miserias de la humanidad salen a la luz. Los ciclos día y noche se reflejan perfectamente en el cráter de nuestro reactor y están muy bien implementados. El rendimiento gráfico ha sido fantástico realizando el análisis en una PS4 Pro, no apreciándose ningún tipo de bajada de rendimiento.

En el apartado sonoro  Frostpunk es correcto, cumple la banda sonora y las voces que se escuchan son en inglés aunque no tiene mayor importancia ya que la localización de los subtítulos es más que suficiente para servir a los propósitos del título y darnos la información que necesitamos.

Sin duda Frostpunk es un juego de gestión en el que el género da una vuelta de tuerca más, donde las decisiones nos dejaran con dudas de si hemos tomado la correcta. El poso que el juego deja nos hace pensar que pasaría realmente si la sociedad como la conocemos se derrumbase y ciertamente eso lo hace muy bien, tal vez no sea un juego para todo el mundo ya que si no estás familiarizado con este tipo de juego puede verse sobrepasado por la cantidad de parámetros a controlar pero que sin duda deja un buen sabor de boca.

Ingresar
Cargando…
Regístrate!

New membership are not allowed.

Cargando…